d.
Transito Caracas con la frente arrugada.
A la espera de una sospecha,
de un signo delator.
d.
Me pierdo entre el ruido,
el olor a basura,
a cloaca,
a asfalto encendido.
d.
En las esquinas me como las uñas,
miro hacia el cielo
y me lanzo al vacío.
d.
Toda Caracas está llena de ti.
Basta con que el semáforo
cambie a rojo
a verde
a amarillo
para que,
de alguna manera impredecible,
llegues a mí.
d.
Siento que camino por una ciudad irreal,
por un ficticio valle de concreto arrogante y pesado.
d.
Entonces deduzco que somos un invento.
Tú y yo.
Una simulación de algo hermoso que,
como Caracas,
no existe.
d.


