viernes, 25 de abril de 2008

Crónica del Salón del libro

Hace casi una semana me encontré con el profesor y periodista Sebastián de la Nuez en el Salón del libro. Conversamos por horas y nos tomamos un café malísimo.
d.
—Este café está malísimo, ¿verdad, Ilo?
—Sí, profe, malísimo.
d.
A continuación, la crónica que él mismo escribió sobre aquel día.
d.
Crónica del Salón del Libro
d.
Leí apoltronado en algún rincón de la librería El Ateneo en Buenos Aires, hecha en las tripas de un antiguo teatro, a Dominique Wolton (Un nuevo status para el otro) hablando sobre el acercamiento, digo, el acercamiento entre personas, que es el que cuenta en la vida: “El otro, ayer lejano, diferente, poco conocido, objeto de estereotipos, esta hoy omnipresente gracias a los medios de comunicación y los viajes. Ya no hay más exterioridad. Todo el mundo está en el mundo. Pero la visibilidad no crea necesariamente una mayor comprensión”.
d.
La tuve que leer en Buenos Aires porque en Caracas, en el Salón del Libro, ella no existe. Tampoco existe Gay Talese, a quien he estado buscando en Venezuela inútilmente. En el Salón del Libro sí estaban las biografías coordinadas por Simón Alberto Consalvi de El Nacional y los best sellers del brasileño que se las sabe todas y una más; los volúmenes de la Fundación Rómulo Betancourt y los de Alfaguara/Santillana, editorial que ha hecho el mayor esfuerzo de mercadeo en los últimos tiempos. En la feria o salón hubo un lugar para que los niños jugaran y algunos stands rebosantes de libros desechables. A Truman Capote había que descubrirlo con un microscopio. Creo que todo estaba vestido de gris, es la tapicería típica del edificio de la Metropolitana. El gris y algunos trechos medio vacíos en los pasillos se instalaron en mi ánimo y compré cero libros. Me senté contigo, Ilovaca, y con tus pies desnudos despanzurraste la tarde sentada en una escalera; la licuaste con la única palidez posible: la de Procol Harum. ¿Y te acuerdas de qué hablamos? Hablamos de Guasdualito. Hablamos de Yuli Belandria y de su padre, Ruco, que entregó su vida a cambio de la libertad de ella. No recordamos sus nombres en ese momento.
d.
“Ya no hay más exterioridad”, dice Wolton. Cierto. La familia Belandria estuvo entre aquellos tabiques grises, allí dentro, más viva que los libros de Paulo Coelho o como se apellide el listillo brasileño. Y me contaste lo más espantoso que viste en aquel infierno. Van 34 secuestros en el Zulia en lo que va de año. ¿Cuántos van en el Alto Apure?
d.
Sebastián de Las Nubes

martes, 22 de abril de 2008

Santa palabra

"Mujer sin celulitis es hombre".
—Aline Dos Reis.

Singing



I want YOU

show me the way

I want YOU

day after day.

—Peter Frampton.

viernes, 18 de abril de 2008

Sinónimos II

putitas
guapas
majas
relindas
geniales
plus ultra
her-mo-sas
habladoras
compinches
cómplices
sex and the city
las siempre chic
espectaculares
fantabulosas
requetebellas
ángeles de Freddy
coquetas siempre
cool
atrevidas
tangueras
venezolanas
bohemias
pero a la moda
la jolie
la princesa estrella
la rainbowbright
la D
las charolastras
mis amigas
las charolastras

miércoles, 16 de abril de 2008

Sinónimos I

cómete un zapato
vomítate encima
babéate la cara
cósete la boca
húndete los ojos
pínchate el cachete
pégate en el codo
pierde las llaves
cáete de la cama
ráspate una nalga
vete a la mierda

martes, 15 de abril de 2008

Por quién doblan las campanas

"Nadie es una isla; completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, al igual que si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti".
d.
—John Donne,
Devotions Upon Emergent Occasions.

viernes, 11 de abril de 2008

Cien metros de ventaja

A Gaby, porque quiero verte reír.
Y a Santiago Roncagliolo, por Abril rojo.
D.
—Me leí el libro.
—¿Te gustó?
—Mucho, sobre todo la dedicatoria.
—Esa también es mi parte favorita.
—Yo te dije eso mismo una vez.
—¿Qué cosa?
—Que yo soy de donde tú estés.
D.
Ella le sonrió y empezó a correr. Cuando completó cien metros, detuvo el paso y se volteó.
D.
—¿Y entonces?
—Quería darte ventaja —dijo él.
D.
Y la persiguió por siempre hasta el confín.

lunes, 7 de abril de 2008

The Arlenes - Stuck on love

Un nuevo descubrimiento musical. La canción Lonely won´t leave me alone del disco es del soundtrack de Look both ways. De hecho, llegué a The Arlenes por la película. Pueden oírla haciendo clic en el nombre de la canción. Es una mis canciones favoritas en todo el universo. Enjoy.